En el 2005, después de participar en los 2 Días de Trial de Ibiza empezaba el resumen de lo acontecido con lo siguiente:
No recuerdo muy bien como empezó todo, me parece que fue este verano en Arinsal que alguien comentó: este año podríamos ir a correr los 2 Días de Trial de Ibiza. Pero lo que sí recuerdo es que volviendo de las Pitiusas, decidimos entre los que habíamos asistido, volver a repetir la experiencia participando en otro trial de larga duración. Las fechas estaban claras, puente de la Purísima, pero el destino estaba por decidir, bien podían ser los 2 Días de Arnedillo en La Rioja o los 2 Días de La Nucía en Alicante, que junto a los 2 días de Ibiza eran los programados para estas fechas. Ibiza quedó descartado para no repetir, Arnedillo también ya que cambiaron de fecha y los hicieron a mediados de marzo, por lo que La Nucía quedó como la opción más atractiva.
Tuvimos todo un año para los preparativos pero, como suele pasar en estos casos, en las dos últimas semanas lo preparamos todo: inscripciones, reservas hoteleras, planes de viaje, logística, etc...
Al final decidimos participar cuatro pilotos MOTOCAT: Francesc Infante, Cisco Torralba, Ferran Barbé y aquí el que escribe Víctor Martín. No nos pudo acompañar como en la anterior ocasión Juan Luis Oller que, por motivos personales, se quedó en Barcelona.
Algunos con suerte ya salieron hacia el destino tres días antes, pero la salida oficial hacia La Nucía sería el Viernes 8 de Diciembre sobre las 15 horas, esta vez en  coche, con un remolque carenado con las tres motos y toda la indumentaria necesaria. Cuatro horas y media nos esperaban de viaje, con un viento lateral muy desagradable pero que nos sirvió para convencernos que el remolque carenado es una de las mejores opciones para hacer viajes largos.
Sobre las 19.30 llegamos a La Nucía, formalizar las inscripciones, verificar la motos y hacia Benidorm que era donde teníamos el alojamiento, más concretamente en el Hotel Meliá, que muy amablemente la organización a través de Carlos Bosch nos había proporcionado a precios económicos.
Hacía como unos 25 años que no iba por Benidorm y siento tener que reconocer que lo que se ha hecho en esta localidad alicantina no tiene perdón; urbanizaciones y sobre todo bloques de hoteles esparcidos sin ninguna lógica han hecho que se parezca más a Las Vegas que no a un lugar donde el descanso y la paz debieran ser prioridad, pero en fin... como yo tampoco soy un entendido en esto y menos aún en la especulación inmobiliaria pasaré página y me remitiré a lo que os pueda interesar.
Cenamos en una pizzería, una franquicia regentada por los ex futbolistas madridistas Michel, Sanchis y Butragueño, aunque tengo que decir que, aún siendo “culés”, estuvimos francamente bien. La hora de ir a dormir se acercaba, un “bona nit” y hasta las 7.30 que habíamos quedado para desayunar. Un desayuno a base de buffet libre y en donde ir vestidos de “romano” se nos hacía extraño en un hotel de las dimensiones del Meliá Benidorm. La suerte es que coincidimos varios trialeros, los también pilotos MOTOCAT Armand Baiges con su hijo Edu, y los venidos de Madrid, Carlos Varadé, Joaquin López, etc...
Veinte minutos nos separaban de La Nucia, temperatura baja, 8 grados, pero el sol ya empezaba a despuntar con una fuerza que presagiaba que a lo largo de la mañana haría calor, por lo que se hacía indispensable salir abrigado pero con posibilidad de poder desprenderse de la ropa con facilidad.
A partir de las 8.30 empiezan a salir los primeros pilotos, uno detrás de otro hasta que, sobre las 9.00 salimos nosotros. Nos esperaban 26 zonas en un recorrido de unos 30 km. y siete horas para realizarlo con media para el avituallamiento.
Pronto veríamos que el nivel que habíamos elegido (verde) no era el nuestro, demasiados fiascos en un tipo de trial donde prevalece disfrutar haciendo ceros, son dos días, muchas zonas y unas vistas increíbles para echarlo a perder por las rabietas y “cabreos” de hacer un cinco detrás de otro.
Aprovecho la ocasión para hacer un comentario sobre los niveles de las zonas (colores). Ya sería año que todos los organizadores de trial nos pusiéramos de acuerdo a la hora de marcar un trial por nivel de color. Tenemos cinco colores, Amarillo (nivel 1), Verde (nivel 2), Azul (nivel 3), Rojo (nivel 4) y Negro (nivel 5). Todas las zonas de un color han de ser de igual nivel en cualquier punto de España y si por ejemplo en un trial no se marcan zonas de nivel negro hay que indicar que el rojo es el nivel 5. Esto es lo que nos pasó a nosotros, nos apuntamos al color verde  pensando que era nivel 2  y resulta que era nivel 3, repito, a esto hay que buscarle algún tipo de acuerdo entre todos los Moto Clubs.
La suerte ya estaba echada, las puntuaciones demasiado altas para aspirar a nada, Cisco disfrutaba con las zonas como un “enano” Ferran y yo hacíamos lo que podíamos y Francesc se “picó” todas las de la tarde, cambiando de nivel para el día siguiente pero siendo descalificado por tal motivo. Era la mejor opción que podía hacer si quería seguir disfrutando el segundo día de trial.
Sobre las cuatro de la tarde llegamos al padock donde, después de entregar las tarjetas, preparar las motos para el día siguiente y asearnos un poquito, nos dirigimos al local que puso la organización para disfrutar de una comida a base de ensaladas, pasta, carne, postre y café. Un verdadero lujo después del sano ejercicio efectuado.
El sol ya se había puesto y la hora de volver al Hotel a ducharse y descansar un rato antes de cenar se nos vino encima. Como habíamos comido tarde, a nadie le apetecía cenar por lo que decidimos salir a dar una vuelta por Benidorm, tomar una copa, alguna ensalada y a dormir.
Los planes del segundo día eran los mismos que los del sábado, desayuno a las 7.30 y hacia La Nucia, esta vez ya con las maletas a punto ya que después del trial nos íbamos directamente hacia Catalunya. Salimos a la misma hora que el día anterior, sobre las 9.00 pero esta vez con 23 zonas, el mismo recorrido y cinco horas de margen para realizarlo, con quince minutos para el avituallamiento. Algunas zonas fueron modificadas en algún punto pero básicamente eran las mismas trazadas.
Sobre las 14 horas ya habíamos entregado la tarjeta, teníamos las motos cargadas en el “Bonimolque” y estábamos en perfecto orden de vestimenta para la comida y reparto de premios. Nos comunica la organización que será sobre las 17 horas por lo que decidimos enganchar el remolque y despedirnos hasta otra ocasión.

A modo de resumen:

LO QUE NOS GUSTÓ: 
La Nucía.
La ubicación del padock.
El parque cerrado vigilado.
Las mandarinas entregadas.
La organización.
Los controles de entrada/salida del parque cerrado.
La rampa de salida.
Los horarios.
El trial.
El recorrido.
El marcaje del recorrido.
Los controles.
El compañerismo entre trialeros.
El recordatorio.

LO QUE NO NOS GUSTÓ:
El viento que hacía el viernes por la tarde (eso si, por causas ajenas a la organización).
Demasiados giros en las zonas con cambios.
La falta de algún refrigerio (gratis) en el avituallamiento.
La ausencia de los pilotos de Trial Madrid.
Algunas colas.
Que algunos trialeros se conocían las zonas de memoria.
La hora de la comida y entrega de premios.
La zona de los containers.
Benidorm.