Hablando con nuestro amigo Victor, me comentó que una vez acabada la temporada, le mandara una líneas sobre el Campeonato de España Cadete, que Carles Traviesa, piloto de Motocat, acababa de conseguir hace apenas unas semanas.



Pensaba, en comentarle a Carlos, que fuera él quien escribiera el artículo, pero como después de un año de carreras le conozco muy bien, preferiría de nuevo no escribir nada y pasar desapercibido. Así que, tomo yo el micro de la primera persona, para hablar de él, del campeonato, y de como se ha conseguido el objetivo de ganar esta ansiado título.


Yo conocía a Carlos, padre e hijo, desde hace muchos años. Por allá el año 96, mientras entrenaba agazapado detrás de unas piedras (hacía sólo un año que había salido la famosa ley del 95 y el tema estaba a la orden del día) aparecieron él y su padre. Carlos era bien pequeño, muy pequeño. Muy mofletudo, pero tenia algo en esa sonrisa que esbozó nada más verle, que en ese mismo instante supe, que aquel chico tenia algo especial. Aquel día, se alejaron sin más, dejando el zumbido de su automática por los recovecos de las montañas.


Después de aquello, nos habíamos encontrado alguna vez más, pero para vivir tan cerca el uno del otro, no muchas. Con su entrenador y mochilero, Santi Navarro habían trabajado mucho y fuerte, y fue a finales del año pasado, aún con dos pruebas por disputar del nacional, cuando Santi quiere dar un vuelco a su carrera deportiva, y Carlos, padre e hijo, se quedaron un poco sin el faro que les había guiado durante tanto tiempo.



Con más dudas que días para la siguiente carrera, barajaron varios nombres para poder acabar como fuera el año, alguien que les pudiera acompañar a las últimas carreras, y luego con más tiempo, ver que harían en la temporada 2007.