No sé muy bien cómo empezó todo.
Tenía varias motos clásicas, una sherpa Sammy Miller, una Sherpa modelo 92, una Cota 247, pero las que realmente me atraían eran aquellas 4 tiempos de Honda, que de la mano de Eddy Lejeune había visto triunfar en tres mundiales y en algún indoor en el Palacio de los Deportes de Barcelona, con aquel ruido tan típico y quizás la rabia de no haber podido contemplarlas en las tiendas, hizo que me encaprichara de ellas.
Lo que sí tengo claro es que trial he hecho casi toda mi vida. Actualmente estaba corriendo los Open de Zona Cero pero no fue hasta el 2001 que decidí adquirir una Honda TLR 200 a Xavi León.

Vi un anuncio en una página de internet, acto seguido una llamada y me faltó tiempo para desplazarme hasta Lleida para verla.
Xavi acababa de ganar la Copa de Cataluña de Clásicas del 2000 con una igual, conectamos muy bien, la coincidencia de edad, pensamientos e ideas relacionados con las motos y el trial muy parecidos, sus ganas de vender y las mías de comprar, hicieron que no me fuera de su casa sin la Honda TLR 200.

La moto estaba preparada para poder circular por la carretera legalmente, intermitentes, timbre, batería, etc... por lo que la primera preparación para hacer trial se hacía obligatoria.
Motos Baró fue el encargado de dejarla más o menos a punto, algún problema de difícil solución (el carburador estaba interiormente defectuoso) pero el 8 de noviembre del 2002 la moto quedó lista para “meterla” en algún trial.



La temporada se había acabado, por lo que solo me quedaba poder salir a entrenar con ella, (fotos 006, 007) pero el 9 de marzo de 2003 y en Sant Boi del Lluçanés fue mi estreno en mi primer trial de la Copa de Cataluña de Clásicas con la Honda TLR 200.



