Ahora es cuestión de recoger los bártulos y esperar al reparto de premios. Mientras, vemos el paso por las zonas del río de los diferentes pilotos que habían salido más tarde que nosotros.
Este año la gente del Moto Club Arinsal nos ha sorprendido concediendo un trofeo de agradecimiento a nuestra reportera-motocatera Mercè.
El momento más triste de todo el fin de semana llega a su punto más álgido, las despedidas.
Besos, abrazos y un... hasta pronto empezando a descontar los días que faltan para la edición IX de los Dos Días de Trial de Arinsal que seguro que se nos hará largo. Pero durante el año que se avecina, nos iremos reencontrando con los buenos amigos trialeros en las diferentes pruebas que tenemos a la vista.
Como ya hemos dicho más de una vez, lo mejor del trial es la oportunidad que te da de conocer buena gente y lo bien que lo pasamos.