Pre'65 Scottish Two Day Trial 2009
Pre’65 Scottish Two Day Trial (Silver Jubilee) 1-2 de mayo de 2009

Dicen que segundas partes nunca fueron buenas y no es del todo así, pero algo de cierto sí que es.

Después de mi primera participación en el 2007 (ver Diario de un debutante) no tenía intención de repetir, pero mi amigo Toni Buxadé insistió para volver a repetir en el 2008.

No le costó mucho convencerme y tras hacer los trámites oportunos fuimos admitidos para participar, pero el grave problema de salud de Mercè, del que por cierto hemos pasado página, hizo que, muy a pesar mío lo tuviera que anular todo, no sin antes asegurarme que nos guardarían las plazas para el 2009.

Así fue y en fechas cercanas al día de reyes me fue otorgado el dorsal 109.

Esta vez no había los nervios del debutante, todo me venía de segundas, pero conforme se acercaba la fecha otra vez mis temores cada vez se hacían más notables, la moto, el viaje, los preparativos, el trabajo, etc.… hasta que por fin llega el día de partida.


Sudadera oficial de todos los motocateros STDT Pre’65

Miércoles 29 de abril de 2009

Desde Girona y en Ryanair nos vamos para Glasgow Prestwich, donde habíamos alquilado un estupendo Audi A4 avant y que sería uno de los culpables de que no salieran las cosas bien de un principio.

Como en la anterior ocasión nos fuimos a Edimburgo, habíamos cogido una oferta en un hotel de cuatro estrellas con unas habitaciones donde los “pódiums nocturnos” ya se hicieron notar.

Jueves 30 de abril de 2009

La mañana la dedicamos a visitar y hacer algunas compras en Edimburgo, comemos en Deacon Brodie’s Tavern y sobre las 14 horas ponemos destino hacia Kinlochleven, nos esperaban tres horas de carretera, bellos parajes y la temida conducción por la izquierda por carreteras estrechas, en las que, cuando te cruzas con un camión, todos cerrábamos los ojos.


Jordi Villalba no pudo reprimirse de comprar la gorra de fofito-cat

Todo fue más o menos correctamente (aunque mejor si hubiéramos ido un poco más despacio disfrutando de los paisajes) hasta que a unos 10 Km. del destino nos desplazamos demasiado a la izquierda con el coche… subida al bordillo… y la llanta y la cubierta a hacer puñetas!

Tuvimos que poner la rueda de emergencia, llegar al hotel, descargar, llamar a la aseguradora para que nos recambiaran la rueda. Viendo que se nos hacía tarde, dejamos a las señoras “peleándose” con Europcar y nosotros nos fuimos a Kinlochleven a pasar las verificaciones administrativas, donde parecía que nos estaban esperando ya que la gran mayoría, por no decir todos, ya las habían hecho.

No nos solucionaron nada de la rueda y fuimos todos los días (vuelta a Glasgow incluida) con la de emergencia. Quisimos cambiarla por la trasera y al ir a desmontarla observamos que la buena tiene un bulto muy sospechoso, por lo que pasamos de tener alquilado un gran coche a un utilitario que no podía pasar de 80 y con el riesgo de que la trasera explotara, en fin, que el tema coche mejor olvidarlo.